barra


16.8.10

Toda Mi Vida Eras Tu...

<< Mirando a través de la ventana, Me he encontrado con la luna, Y sin poder reprimirlo, me he preguntado constantemente Si tú estarás viéndola también…aunque de algún modo, dudo mucho que puedas verla como yo ahora mismo…

De algún nodo, no pude detener el nudo en mi garganta, presionando constantemente haciéndome intentar ahogar el resto de mi aliento en un triste y lastimero susurro… y porque no decirlo también un deje de desesperación por todo lo que mi mente aun no ha alcanzado a recopilar en estos escasos minutos… cada segundo aun mas largo que el anterior como si solo en esos instantes el mundo se hubiese detenido  dejando que la luna se filtrara por mi ventana, deseando con un aire de melancolía, que se pudiera retornar el tiempo ha el momento en que me abrazaste de aquella manera y en el que me aferre a ti como si mi vida dependiese de ese único y exacto momento, como si fueses mi salvavidas dentro de el océano oscuro en el que se había envuelto mi triste y monótona existencia…

Una sonrisa se formo en mis labios… una apenas perceptible, una que por primera vez en años de mi fría existencia por fin mostraba que tenía un gramo de humanidad, aun incluso después de lo que hice, de todo lo que pude lastimarte y de todo lo que pude llegar a desear alejarte de mi,  maldito fuera mi corazón en esos momentos, que cuando mas decidido a irme estaba esperando que encontraras algo mejor que yo, aferraba mis pies al suelo evitando que pudiera marcharme por fin cuando tu tomabas mi mano suavemente y me mirabas de manera suplicante en el silencio. Tu maldito silencio, y el mío , mas maldito aun que el tuyo, porque aunque no lo pareciera, solo el hecho de el rose de tus dedos en mi mano hacia que mi corazón se volcara en miles de sensaciones y sentimientos que al final, me impedían dejarte libre de mi de una vez por todas… en ese momento deseaba estrecharte entre mis brazos y cerrar todo en el abrazo para que no pudieras salir, aun si era yo mismo quien te intentaba sacar por tu propio bien aunque eso implicara arrancarme el maldito corazón….

Puedo sentir el frio cristal en la punta de mis dedos, mientras lo recorro lentamente sin quitar la vista de aquel astro brillante, como buscando una respuesta, una pregunta, un deseo, o simplemente una razón para que siga sin poder dejar de pensar en ti ni un solo momento… la sonrisa de mis labios ha sido fugas, y ahora que lo analizo tu y yo simplemente somos así… como el sol y la luna, tan diferentes, tan distantes, tan iguales al mismo tiempo y  con la misma ley que nos une, la gravedad, aun cuando miles de kilómetros puedan separarnos, aun sigo brillando aunque sea de manera tenue, con el reflejo de tu luz… imitando simplemente lo que en realidad aunque quiera apropiármelo, originalmente pertenece a ti.

¿Que miserable es la vida humana no? Siempre desee decir muchas cosas, siempre desee susurrarte al oído tantas cosas, miles de las que nunca antes había sabido que existían,  tantas que despertaste en mi y muchas mas que sentí cuando mis brazos perdieron el calor de tu cuerpo entre ellos, siempre creí que aunque me dejaras o  terminara ahuyentándote de mi vida, al final aprendería a estar sin ti y finalmente terminarías como un muy dulce y placentero recuerdo.


Se bien que amarte a ti, nunca fue lo mejor que pude conseguir, ¿Por qué?, supongo que por miles de razones, algunas que se y otras tantas que ignoro, entre ellas el que aun sabiendo que yo seria quien mas te dañaría al final, porque todos repetían mil y un veces que ser libre era mejor que tenerte a mi lado ya que jamás entendería lo que realmente significaba eso, porque no sabia controlar el temor de que alguien completamente ajeno a lo que había sido mi vida, entrara de un momento a otro, destrozara todo lo que creía saber, y se metiera en un espacio de mi alma que ni siquiera sabia que poseía, porque a cada paso que dabas, yo daba cuatro mas hacia atrás intentando controlar lo que estaba sucediendo en ese momento, se que por eso, y únicamente con eso, ya era una completa desgraciada sin contar claro con todo el resto de sucesos y cosas que te hice, y aun así me seguías mirando en silencio. ¿Por que?,   simplemente porque no sabia que era el amor, porque no quería conocerlo, porque no quería intentarlo. Algo que dolía tanto no tenia porque saberlo, ¿para que? ¿Por qué tenia que exponerme a algo que a tantos les destrozaba cada instante de sus ya patéticas y miserables vidas haciéndolas mas tristes grises y absurdas de lo que ya eran?...
no sabes cuanto te maldije, no lo sabes… no sabes cuando maldije tu maldita insistencia de quedarte por mas daño que te hiciera, incluso llegue a creer abiertamente que disfrutabas del sufrimiento que te causaba, de tanto dolor que era imposible que sanara, y aun así tendías tu mano hacia mi rostro abrazándome y pegando tu frente con la mía cerrando los ojos repitiéndome que hiciera lo que hiciera, dijera lo que dijera, siempre me amarías, incluso si yo no te amaba, incluso si yo era feliz con alguien mas, y que jamás me dejarías por mas daño que intentara hacerte, incluso si estaba lejos siempre estarías ahí… y créeme que realmente solo dios sabe con cuantos deseos y decisión intente alejarte de mi.

Que irónica puede ser la vida, siendo que aun ahora hace unos instantes pensaba que era mejor estar lejos, fui yo mismo quien te perseguía y te acosaba constantemente pidiéndote que me dejaras estar a tu lado y diciendo las mismas palabras que ahora me duele tanto escuchar de ti... y no lo puedo evitar, sin poder reprimirlo, una nueva sonrisa se ha asomado entre la mascara al recordar aquello.
Sin duda es algo que nunca olvidare, el primer momento en que te vi, realmente tenias algo que hizo que una vez que mis ojos se cruzaron con los tuyos no pudieron dejar de mirarlos de nuevo, parecías distante, y aun cuando mostrabas una sonrisa cordial a todos, siempre los mantenías alejados, tan diferentes y tan iguales, yo me refugiaba en mi mascara de indiferencia sin sonreír a no ser que el sarcasmo estuviera de por medio y sin embargo tu te aproximaste a mi un momento saludándome, y un momento después era yo quien te seguía intentando saber que era lo que ocultaban esos ojos, aquel reflejo en su interior… aquella… tristeza… o al menos eso creía yo.


Nunca me agrado del todo la gente, muy pocas personas son capases de leer entre líneas, muy pocas son capases de ver mas allá, muy pocas son capases de notar la diferencia entre una mascara y la realidad, y graciosamente tu eras una de ellas… nunca fui participe de la hipocresía, aun sabiendo que el mundo me odiaba por ello, siempre hablaba directamente y sin rodeos ni adornos, muchas veces sin tacto o sin intentar ablandar las cosas como era costumbre de mis “amigos”, cosa que sin lugar a dudas, despreciaban completamente de mi, y si a ello le añadimos el sarcasmo que siempre me acompañaba, resultaba increíble que alguien desease estar cerca mío, a no ser claro, que pudieran tomar algo productivo de mi. Solo tu parecías destacar entre el mundo de gente que me rodeaba, la única persona real en mi solitario mundo…
Desde ese momento, me aferre con mi maldito orgullo y necedad de tener lo que deseaba siempre, a convertirme a cualquier costo en tu amiga… y no imagina nadie cuanto me esforcé, quizá ni tu mismo lo sabes. 


Pusiste tantas trampas en mi camino hacia ti, maquinaste tantas formas de herirme que cualquiera hubiera desistido en el primer tropiezo que tuve, pero mi maldita necedad me impedía rendirme, algo realmente estúpido debo decir, ya que buscaba entrar en lo mas profundo de tu alma, sin siquiera abrir o dejar una brecha en mi mascara para que tu pudieras entrar en mi también, era egoísta, y de algún modo autoritario intentar algo así, pero no podía dejarte, simplemente, estaba atado a la idea de tenerte a cualquier precio, sin importar cuan certeras fueran tus estocadas para herirme, sin importar cuantas cosas hiciste, que seria mentirte ocultar que aun ahora muchas de aquellas heridas siguen abiertas y son las causantes de muchas de mis inseguridades. 


Muchas veces, estuve a punto de perderte, y cuando sentía todo perdido, cuando sabia dentro de mi que hiciera lo que hiciera fallaría al retenerte a mi lado y que me permitieras estar ahí contigo, cuando mas desesperada me sentía, recurría incluso a suplicar que no te fueras, a incluso,  venderte mi alma a cambio de traerte de vuelta, y aun cuando siempre  parecía ser el final, no se si por la infinita piedad que parecías mostrar o si era simplemente por la lastima que llegaba a causarte, siempre regresabas, siempre te quedabas cuando ya no podía ponerme de pie y mi aliento se terminaba, impidiéndome poder suplicarte aun mas… en ese momento, fue cuando comencé a darme cuenta, de cuan peligrosa era tu presencia para mi, había conseguido por fin, lo que tanto deseaba, lo que tanto anhelaba después de tanto trabajo y por lo que rezaba a un ser mayor en secreto… ver de tus labios salir aquellas palabras, el verte decir, que era una persona importante para ti, que era tu mejor amiga, tu única amiga real… en ese momento, mi corazón parecía haber crecido de golpe en mi peco y no paraba de latir, ese fue un principio que después de mucho tiempo, o quizá no es suficiente, propició que se desencadenaran miles de cosas en las que al final seguías ahí… siempre ahí, conmigo.

Mi aliento se refleja claramente empañando suavemente la ventana al sentir el frio cristal en mi piel, algo que en mi estado, no creí que fuera posible, pero aun así aun sucede. Mis dedos siguen limpia y lentamente el camino que del otro lado del vidrio recorren las gotas de agua de la reciente lluvia, orillándome aun mas a seguir en mis pensamientos y mis recuerdos, es increíble como un segundo puede pasar tan lento cuando se esta en el mundo interno de nuestras mentes, donde cada recuerdo es tan claro como si se estuviese viendo de nuevo frente a uno.

Sin saber como, y creo que solo tu sabes esa respuesta, nos convertimos en confidentes, sabias todo de mi, cada parte, cada minúsculo grano que conformaba mi existencia, mis temores, mis sueños, mis deseos, mis amores y desamores, y quiero pensar que, aunque estaba segura de que no conocía todo de ti, tu confiabas en mi, simplemente tu lograbas sacarme, aun a costa de mi voluntad o de mi propia conciencia todo lo que tenia en la cabeza cuando menos me lo esperaba, simplemente siempre parecías lograr que hablara de mas aun siendo cosas que no pretendía decirle a nadie, y en esos momentos me di cuenta de que contigo, con esos ojos sobre mi, el bloque de hielo que me rodeaba y la mascara que poseía simplemente no existían en tu presencia, era como si todas mis defensas se desintegraran con solo tenerte frente a mi. 


Incluso cuando  yo estúpidamente creía que mi corazón le pertenecía a alguien mas y yo se lo entregaba en bandeja de plata sin darme cuenta como era mi costumbre, que eso no duraría mucho y terminarían abandonándome pronto, y debo confesar que dentro de todo, yo siempre tenia la sospecha de que pasaría, sin importar cuanto me esforzara, nadie veía nada en mi, simplemente no era nada, simplemente no tenia nada de valor para los demás, únicamente tu parecías estar ahí siempre para mi, sentía un infierno cada día destrozándome internamente cuando esa persona se iba, mientras me retorcía entre la mueca de desesperación y de dolor al pensar que al día siguiente me diría que todo había terminado, me torturaba constantemente y sin descanso explotando todo lo que era capas de hacer, intentando ser perfecta para que esa persona no tuviera ninguna razón de irse, y con cada intento de ello sentía como se destrozaba una parte de mi en mi constante intento de ser fallidamente perfecta, seguramente no habría podido sobrevivir, si tus brazos no hubieran estado ahí para mi, si tu hombro no hubiese estado ahí para ocultar mi rostro cuando la mascara se agrietaba y se rompía bajo mis lagrimas inexistentes para el resto del mundo que seguía viéndome como un ser completamente fria y sin, al parecer, sentimiento alguno.
Solo tú lograbas descifrar sin indicio alguno que estaba destrozándome por dentro lentamente, solo tú estabas ahí…


Finalmente, nuevamente mi deseo enfermo de perfección, terminaba dejándome sola de nuevo, me habían abandonado nuevamente, y yo, sin poder contener el aliento, me jure a mi misma y te jure, no volver a ser tan estúpida para volver a intentarlo, simplemente no valía la pena, yo no estaba hecha para conocer aquello que todos llamaban “Amor” y sabia que estaba destinada a fracasar de nuevo una y otra vez. Aun no entiendo como es que alguien que me rehuía tanto ahora era capaz de reparar mi corazón hecho mil trizas… solo y únicamente con tu presencia parecía todo mejorar, el sol brillaba para la luna que se ocultaba tras las nubes de tormenta, pidiéndome que siguiera, aun cuando cayera, alguien estaría ahí para mi en algún lugar, solo tenia que encontrar a la persona que era “solo para mi”. Algo que salía de tus labios tan sencillo, y que para mi era prácticamente inexistente, pero aun así regresabas la esperanza a mi y volvía a intentarlo, aun cuando, bendita sea mi estupidez, en mi afán de no estar sola, me enredaba con quien fuera, repitiendo mi constante y rutinario tormento cada noche, apretando mi corazón sintiendo que no era lo suficientemente bueno para que permanecieran a mi lado, entregando todo y aun mas de lo que poseía, y finalmente, siendo abandonada nuevamente, escuchando las voces de todos aquellos que decían que lo que hacia y quien era, era suficiente, negándome a creer que era merecedora de tener a alguien cerca, repitiéndome constante he infinitamente, que no merecía amar, que nunca sabría que era eso realmente, sintiéndome llorar nuevamente una y otra en tus brazos temblando ante el hecho de que simplemente, era un objeto del que podían prescindir en cualquier momento desechándolo, ante el hecho de que era simplemente, una muñeca… una muñeca rota con la que nadie deseaba jugar.


Una leve risa se apodero de mí desde lo más profundo al recordar tus palabras ante aquella afirmación mía, no una risa sarcástica ni irónica, una risa llena de paz al escuchar de nuevo en mis oídos tus palabras tan claras como el agua… “simplemente hay que pegar los trozos rotos, y cambiar los que faltan por un material mas resistente”… recuerdo que en ese momento, un golpe en mi pecho me hizo perder el aliento, te repetía una y mil veces que no era posible apartándome de ti, que eso no era posible, mas que intentando convencerte a ti, intentando convencerme a mi misma, aun así te seguías acercando negándote a dejarme en aquel estado en el que me encontraba y tomándome de nuevo entre tus brazos, ocultando mi rostro en tu pecho, susurraste en mi oído aquellas palabras, “ yo pegare cada trozo y cambiare los que falten por otros nuevos” mi corazón se detuvo justo en ese instante, y de un momento a otro la paz regresaba de manera irreal a mi, mientras prometías que estarías ahí siempre, en ese momento mi mente gritaba constantemente, que eras un peligro aun mas grande para mi de lo que antes podía imaginar, pero por alguna razón, ignore aquella voz que venia dentro de mi, aferrándome a ti como si al soltarte mi vida acabara y susurre bajo a penas para que pudieras escucharlo “tu muñeca” asi me habías nombrado tu mismo y ahora eso era, te negaste cuanto pudiese a ello, pero solo así podría seguir viviendo, solo si me convertía en tu muñeca podía volver a intentarlo, y aun muy a pesar tuyo, tomaste aquella muñeca rota y remendada que era en ese momento, compartiendo sonrisas contigo de nuevo, declarando ante todos clara y abiertamente, que, aun cuando muriera en ello, tu palabra era todo para mi, y si tu me pedias algo, aun cuando fuese completamente irracional o incluso si pareciera sin sentido, yo lo cumpliría sin replicar y sin preguntar ni cuestionar razones, solo tu me protegías así, solo tu tenias interés en un juguete roto como yo reparándolo, y por ello mismo, solo tu tenias derecho a destrozarme, lo cual parecías disfrutar enormemente siempre que tenias una oportunidad, y ya al verme sin sueños ni aliento suplicándote, regresabas a mi y yo como siempre,  prometiéndote no rendirme y buscando de nuevo, hasta que de nuevo, volví a caer en lo mismo con alguien que parecía tener y no tener interés en mi, parecía dirigirse al mismo camino todo aquello cuando de la nada, apareció alguien que hacia llamarse “tu dueño” y tu parecías no negarte a ello aun cuando era clara una mueca de desagrado en tu rostro hacia esa persona, pese a ello, me repetía que no era asunto mío y continuaba en mi muy torturante relación.


Pese a que aquella persona era importante para mi, no podía dejar de mirarte sobre su hombro cuando te abrazaba y ello me hacia sentir miserable, aun mas de lo que me sentía en anteriores ocasiones, porque, además de ser insuficiente mi esfuerzo y de ser indigno, internamente me posicionaba en deseos de no dejar que nadie se acercara a ti, como si yo fuese tu dueña, me hacia sentir, estúpida, traidora, injusta… pero aun así, no podía evitarlo, y sinceramente, no quería evitarlo.

Suspire muy bajo, apenas perceptible, limpiando con mi otra mano, el leve hilo de sangre que recorría mi frente, Recordando de que manera tan absurda había conseguido lo que, mas adelante seria mi completa felicidad, y mi completa y total perdición, cavando así, la tumba de ambos son saberlo, todo por un impulso. Ridículo quizá, pero fui incapaz de contenerme mucho mas cuando te vi tomándole por la cintura acercándote mas a su cuerpo alegando que solamente le pertenecías pesara a quien le pesara… groso error, no pude resistirlo mas, no se si fue orgullo, si fue terquedad, o el simple hecho de sentir que podían realmente alejarte de mi lo me impulso a tomar tu mano apartándote de aquel ser que de un momento a otro se hizo poseedor de todo mi odio, te abrace como nunca antes, furiosa, llena de ira, llena de temor y de frustración contenida, gritando, para sorpresa de todos, que eras únicamente de mi pertenencia, y que no permitiría que nadie tocara a mi amante… la única persona que parecía no tener reacción eras tu, y en cuanto se despejo el asunto, te solté disculpándome la estupidez que había cometido al declarar que me pertenecías sin tu consentimiento, sin siquiera limitarme a pedirte una opinión, tu sonrisa fue todo lo que hubo como respuesta para mi, esa sonrisa, que me provocaba que el corazón se volcara en una sensación completamente extraña y desconocida, algo que sabia que había sentido antes, pero no así, no con aquella intensidad.


Aun con todo, no podía creer que mi confesión hubiese salido de manera tan sorpresiva e impulsiva en un ataque de celos, no era precisamente lo que yo habría planeado como la declaración mas romántica del mundo, pero a ti, aun así parecía serte demasiado hilarante y a la vez la forma mas sincera que pudo salirme a mi a diferencia de que si lo hubiese planeado…


“Las mejores cosas, salen de manera inesperada” y supongo que como siempre, tenias razón.
Te evite unas cuantas veces al no saber realmente que decir o hacer cuando estuviera frente a ti, gracias a tu hermano, que divertido con mi revoltura mental  y divertido como siempre en mi cabezonería, me impulso a pensar realmente, porque había hecho todo… y termine preguntándomelo miles de veces… ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Tan claro que casi me mordía y tan borroso que casi chocaba de frente con la realidad… finalmente me decidí, me acerque a ti, y finalmente, todo tenia un porque, estaba enamorada de ti… de entre todas las clases de afecto existentes, nunca creí seriamente, que podría llegar a sentir esto por ti, no de esta forma, no en ese sentido… sorpresa para mi fue el saber que correspondías todos y cada uno de mis sentimientos, no tenia la necesidad de cambiar, no tenia aquella desesperación por ser perfecta, no tenia la ansiedad de destrozarme buscando hacer cosas casi imposibles, no tenia la necesidad de ser alguien que no era por ti, no porque no deseara ser mejor, sino porque me impulsabas a ser aun mejor, sin la necesidad sacrificar mi vida y mi propio espíritu en ello, me amabas por lo que era, por cada defecto y por cada virtud, y yo te ame desesperadamente por todo lo que eras, porque eras parte de mi y una felicidad extraña, diferente a todas las que había conocido antes se apodero de mi… finalmente lo entendí, eso era ser realmente feliz, no una mascara, no un muro, no una pretensión, era real, y ahora era capas de sentirlo gracias a ti…


En ese momento tome tu mano y decidí caminar junto a ti, mirar hacia delante planeando y anhelando un futuro donde solo tu estabas grabándote permanentemente aun cuando todo cambiara, jurándome internamente a no dejarte escapar entregándote mi corazón y mi alma, porque sabia que sin ti, moriría…
Maldita fue mi traición a mi misma, la voz en mi cabeza grito nuevamente cuando tome tu mano, tan fuerte, tan profundo, tan desgarradoramente, tan suplicante, incapaz de ser ignorada esta vez… habías llegado a un lugar que nadie había llegado nunca antes, habías tocado aquella fibra en mi ser que, me hizo temblar, habías llegado demasiado lejos, y yo lo había permitido sin resistirme hasta ese momento, aquella voz dentro de mi se había apoderado de lo que ahora era, te habías convertido en algo tan indispensable, algo aun mas necesario que el oxigeno, lo mas peligroso que podía existir en mi vida… habías logrado sacarme tantas palabras, tantos sentimientos, me habías arrancado tantos “te amo”, tantos  “te quiero”, he innumerables “te necesito”, todos y cada uno mas sinceros, mas profundos, mas desesperados que el anterior, y tantas veces tu te divertías con ellos, burlándote en mi rostro de cada uno y aun así era tan desesperado, tanto que, tenia que alejarte de mi, a cualquier costo, tenias que alejarte ya, alejarte y asegurarme de que no desearas volver a fijar tus ojos en mi de nuevo.

Cerré mi puño con tanta fuerza, con tanta furia, golpeando el cristal rompiéndolo al instante,  podía sentir mi piel empapada con el agua del roció que había dejado la lluvia, podía sentir la sangre caliente recorriendo aquel lugar, mezclándose sin problemas con el agua, no había dolor, ni siquiera un rastro de el, solo el dolor en mi pecho, mordiendo mi labio intentando contener las lagrimas, intentando que aquel nudo en mi garganta desapareciera aun sabiendo que no lo haría, no sin ir acompañado de toda la desmoralización que guardaba en mi pecho. 


Era una completa imbécil, no había otra manera de decirlo, y aun así, sentía que ese concepto no me alcanzaba a describir lo suficiente. Debía ir al infierno, ese era mi único destino después de todo lo que había hecho… no entiendo aun el porque este afán mío por la destrucción de todo, aun cuando no debe de ser destruido, aun cuando era lo que mas feliz me había hecho en mi vida.


Un pequeño gemido escapo de mis labios ante los constantes golpes de mi corazón por la culpa, la fuerza que me quedo me hizo una mala jugada, desapareciendo por completo abandonándome a mi suerte, sin poder evitarlo  hundiéndome en las lagrimas, cada una por la culpa de cada una de las veces que te hice daño… fui incluso mas cruel de lo que jamás había sido en mi vida, maquine aun mas certeramente cada golpe contra ti intentado derribarte, burlándome de ti y riendo en tu cara al verte caer cada una de aquellas veces ocultando en aquella actitud, que con cada uno de mis actos, estaba muriendo, lento, torturante, sofocantemente, gritando desde dentro poder parar y aun así la otra voz gritaba mas fuerte que te hiciera pedazos, que era necesario, que era lo único que necesitaba, que necesitaba verte lejos de mi, que necesitabas a alguien mas que a mi, aun si moría en el intento. y aun con todo también era parte de mi pequeña y enferma venganza personal por todas las veces que tu me hacías suplicarte, por las veces que lloraba por ti y tu, sínicamente, reías en mi cara por ello alegando nuevamente que tu, y únicamente tu eras dueño de esta muñeca rota con la que nadie mas quería jugar…

Realmente no sabia quien estaba sufriendo mas con todo aquello, y aunque tu negabas y me sonreías diciendo repetidas veces “nunca lograras hacerme daño” “nunca lograras que me aleje de ti” “no te dejare porque te amo” aferrándote a mi, mirándome de nuevo a los ojos, atrapándome, repitiéndome aquellos votos que hicimos secretamente… “juntos hasta la muerte y aun después de ella… juntos eternamente…” yo se que te hice aun mas heridas de las que alguna vez tuve yo, y tu regresabas cada una de ellas multiplicadas, se que te cause mas dolor del que podría imaginar alguna vez, aun cuando tu, simplemente no lo mostrabas, de manera tan perfecta que realmente parecía no afectarte en ningún momento ninguno de mis actos, y aun cuando nunca lo aceptaste, yo se que te hice daño.

Luche con todas mis fuerzas para contener aquellos gritos silenciosos dentro de mí, aquellos gritos dentro de mi mente que muchas veces, pude jurar que tú también escuchaste,  volviste a tomar mi mano, entrelace mis dedos con los tuyos y finalmente, pudimos contener aquella voz, que aun existiendo dentro de mi, ahora era claramente opacada por el amor que mostrabas y que hacías nacer de mi. Llore de felicidad en ese instante estrechándote y suplicando no me dejaras jamás…de nuevo tu susurrándome al oído jurando que no me dejarías jamás y que solo tu eras mi amo… solo tu podrías reclamar en cualquier momento mi corazón porque era tuyo desde un inicio… y yo enamorada y esperanzada de ello, solo repetía una y otra vez lo que tu me enseñaste “tu muñeca… tu eterna muñeca”


Todo era perfecto… por fin tenia lo que tanto deseaba, por fin tus palabras tenían sentido, había llegado después de tanto, la alegría a la luna, nunca volvería a estar sola, nunca mas…por fin, después de tanto buscar, había encontrado la persona que había sido creada para que estuviéramos juntos, mi otra mitad, mi aire, mi aliento, mi mundo, mi anhelo, mi vida entera… la persona que era... solo para mi.


 Las lágrimas habían terminado por destrozarme, terminaron con todo rastro de voluntad que tenia, me desplome dejándome caer arrodillada al suelo cubriendo mi rostro con mis lagrimas, la sangre en mi frente, en mis manos, en mi rostro se mezclo y mostro el recorrido que dejaban mis lagrimas a su paso… era un ser monstruoso, era simplemente un demonio, un ser repulsivo que merecía arder en llamas, en llamas tan grandes como las del amor que me había quemado desde el mismo momento en que te vi por primera vez, porque sabia bien ahora, que desde el primer instante en que nuestras miradas se cruzaron, en que te vi desde la distancia, me enamore de ti sin remedio, te convertiste en mi presente, en mi futuro, sabia aun sin saber, que mi destino eras tu, que eras mi final…


Jamás me atrevería a arrepentirme de nada de lo que viví a tu lado, jamás, cada sentimiento que lograste en mi, cada paso… jamás me arrepentiría de conocerte… aun así, no me explicaba como había sido capas de aquello hacia unos instantes a penas, todo este tormento, todos los recuerdos, todos habían pasado en solo unos segundos, algo sin sentido, sin razón…

Había despertado sin razón, un sueño que me robo el aliento, estaba sudando, y aun cuando acababa de abrir los ojos, en ese mismo instante olvide que había sucedido en ese sueño para causarme eso, intente calmarme, reconociendo con la mirada la habitación pintada de un tono azulado, envuelta ente sombras con las cortinas de la ventana abiertas dejando apreciar que llovía. Cerraste tus ojos y coloque tus manos juntas, podía haber jurado que dormías, que esto era un sueño… una pesadilla… aun así tu permanecías con una sonrisa, esa sonrisa, que detuvo mi aliento tantos años juntos, tantos, que me habían hecho entender al final que realmente no podía vivir sin ti… me recosté a tu lado, bese tu frente lentamente, aparte los mechones de cabello que cubrían tu rostro, bese tus labios lentamente cerrando los ojos y sin mas… solo quería permanecer a tu lado, pensando en mi vida sin ti, no pude sentir mas que una estocada, como cada estocada que nos dimos durante nuestra vida juntos, directo al corazón… no paso mucho, solo un par de segundos… ahora dormiría contigo así…


Gire mi vista en la cama, algo revuelta y sentí removerse la cama a un lado mío dirigiendo la mirada rápidamente, contemplando tu silueta en la oscuridad y logrando ver tu rostro entre la leve luz, casi nula, que había en ese momento mientras en un gesto aun dentro de tus sueños buscabas acercarte mas a mi intentando encontrar el calor necesario para el frio que envolvía el ambiente, quede embelesada ante aquella imagen al igual que muchas noches antes a tu lado lo hacia, olvidando la causa de que estuviese despierta ahora sonriendo, examinando tu semblante, me incline suavemente sobre ti besando tu mejilla y rosándola con el dorso de mi mano después en una leve caricia arrancándote una sonrisa entre tu sueño… jamás desee tanto en mi vida que en algún momento me hubieras abandonado como en ese instante… un golpe en mi pecho repentino, me saco todo el aire al instante haciéndome abrir los ojos  mas al instante, lleve mis manos a mi pecho rápidamente apenas justo cuando un golpe aun mas fuerte que el anterior me ataco… no entendía, no podía, justo en ese momento, un susurro tan claro en mi oído helo mi sangre…” aléjale de una vez por todas…” me lleve las manos a los oídos intentando no escuchar, intentando no prestar atención… una risa sonó claramente aun con mis intentos inútiles… “acaba con esto antes de que acabe contigo”… perdí completamente la cordura.


 Después de tanto llorar, conseguir fuerzas para ponerme de pie, limpiando mi rostro manchándolo mas… realmente, nunca debí amar, tenia razón, nunca tuve derecho a amar, me siento a tu lado, juego con tu cabello como lo hacia antes, y puedo ver nuestros rostros cerca uno del otro, con los ojos cerrados, con una paz enorme en el tuyo, con un dolor enorme y una tristeza interminable en el mío… nunca debí conocerte, de no ser así, estarías en otros brazos, durmiendo, a salvo… han pasado a penas diez minutos desde que empezó y termino todo, y a mi me es eterno esto, jure protegerte, servir a mi amo siempre y al final yo mismo termine con todo… yo te hice mas daño del que jamás nadie pudo ser capas de crear, tal fue este, que termine con lo único que realmente había importando en mi escasa existencia, al menos ahora, la voz se ha ido, ahora solo queda mi propia culpa… 


Entendí todo en ese instante… estaba completamente desquiciada, tanto era mi temor a la soledad, que preferí hundirme en ella yo misma antes que darle el placer a alguien mas de hacerlo, aun cuando eso no iba a pasar, me había convencido de que pasaría tarde o temprano…
Cuando la razón regreso a mi, ya no tenia sentido nada, estaba arrodillada frente a ti suplicando como siempre aferrada a tus pies… únicamente me mirabas con los ojos llorosos, no entendía nada,  no entendía como es que todo simplemente se había girado así…


Te solté al instante dejándome caer en el suelo a un lado de ti sin poder moverme, aun así, no puedo creer cuan grande era tu bondad, cuan grande era el amor que sentías por mi, cuan grande era la lastima que sentías por mi, si… siempre tuve la impresión de eso… solo era lastima lo que sentías por mi… aun cuando dormía en tus brazos…siempre creí que tu lastima hacia mi era lo que te mantenía aquí… sin poder moverme, sin poder parpadear, solo sentí tus dedos en mi mejilla, solo escuche tu voz casi inaudible decir trabajosamente “siempre…juntos siempre” y sin poder terminar tu oración, solo pude aferrarme de nuevo a ti, vi alejar pesadamente tu mano, tu rostro pálido, tus ojos sin luz…


solo me queda esperar, porque, como una vez afirme, y ahora lo repito, sin ti, únicamente me queda el infierno como destino… al tocar el lugar donde termine con mi propia vida, puedo notar que la herida aun sangra pero no hay dolor, no hay nada en mi pecho, nunca hubo un corazón ahí… eso explica muchas cosas…
 Por un instante, no pude creer  lo que vi… siento tus brazos alrededor de mi cuello, siento tu aliento cerca de mi rostro, pude percibir tu aroma, aquel que me hacia volar en un instante, te alejaste de mi un momento poniéndote de pie frente a mi, tu sonrisa tan clara como siempre, completamente perfecto en esta imagen, completamente intacto, como si nada hubiese pasado, siento tu mano rosar mis mejillas, limpiando lentamente mis lagrimas acercándote a susurrar cerca de mi oído… “deja de llorar… siempre juntos, aun después de la muerte, juntos eternamente…”


Tu mano toma la mía jalándome para atraerme hacia ti, puedo sentir como la desesperación se va, que el dolor se extingue, puedo sentir paz al fin… solo atino a mirar todo lo que tenia de reojo, y recordándonos, aun tumbados en la cama, sin razón aparente tu rostro parece mas feliz aun… una lagrima cae de mis ojos mientras una sonrisa leve se muestra en mis labios a penas… miro hacia tu mano y tus ojos atrapan los míos de nuevo… siempre cazándolos, siempre atrapándolos sin fallar, mientras me guías a donde quiera que sea, porque al final solo tu podías reclamar mi corazón, aun antes de irnos juntos, nada me alejara de ti, y como siempre tu rose es mi salvación de el tormento eterno, porque para mi, tu voz y tus deseos, era todo lo que deseaba cumplir solo para eso deseaba vivir, y al final solo tu sabias como debía seguir, dándome felicidad, dándome luz, dándome paz.>>



esta es una historia algo rara que escribí, tengo dos versiones aunque sinceramente, esta es mas sana que la otra, en la otra descargue demasiados sentimientos psicópatas, y esta es un tanto mas poética...
aunque siento de un lado es un tanto dramática, pero bueno, la vida es dramática y los finales felices tienen muchas formas de presentarse... comenten o déjenme sugerencias para alguna historia o poesía... la inspiración sale de muchos lados..

Derian Amel Uchiha Lecter

15.8.10

Cosas que a veces pasan por mi cabeza (parte 2)


Últimamente he pensado que, tengo demasiadas ideas revueltas, cosa que en mi no habrá de extrañarse mucho... Pero aun así algunas veces me pregunto muchas cosas, quizá a veces me pregunto cosas de mas, quizá cosas que no debería siquiera de pensar.

Hace poco escuche a alguien decir, que realmente no somos únicos, y en parte tiene un tanto de razón...
Entre miles de millones de seres humanos... Que de entre ellos me haría única?...
Que entre tantas personas, entre tantos pueblos me hace lo que soy...
También me di cuenta, que a pesar de los años, puedo jactarme de que,
Aun con el paso de los años... Mi esencia es la misma...

He madurado muchas cosas y he modificado ciertos aspectos de mi carácter en realidad...
Supongo que todos lo hacemos a lo largo de los años, y no solo en la adolescencia, sino durante toda nuestra vida quiero creer...
Porque en mi cabeza al menos, espero no quedarme estancada toda la vida en un solo sitio o manera de pensar...

En estos días, he encontrado de nuevo viejos amigos que creí sinceramente, no me recordarían, o quizá se mostrarían distantes ante mi presencia...
Sorpresa mía he notado que aun me aprecian tanto como yo a ellos... Y que aun no se ha olvidado todas aquellas cosas que en su momento nos unían de corazón y nos hacían tan fuertes unidos...
Suena a película cursi de los 80's lo se... Pero bueno todos tenemos nuestros momentos...

Aunque últimamente creo que yo tengo muchos de esos momentos...
Como le dije a un amigo... "si no los suelto, se acumulan y explotan y se hace un batidillo" 
Y si, en realidad así es, al menos en mi cabeza...
Si no suelto algunas cosas... Se acumulan hasta que... Ya no encuentro ni pies ni cabeza para lo que quería o pensaba al inicio... Y encontrar un extremo es una odisea realmente...
Como buscar la punta de un hilo suelto en un telar.

Quizá sueno rara a veces, o todo el tiempo, pero muy a mi parecer, pese a los miles de millones de seres humanos del mundo, es lo que al menos a mi... Me parece si no único, interesante al menos de mi persona...
Todo lo hago grafico en mi mente...
Incluso estas ideas sueltas, porque en realidad eso son... Ideas que saltan una de otra sin enlace real o motivo aparente formando un telar y un tapiz algo psicodélico que es lo que forma mi carácter, mi mente, mi alma supongo si es que ello existe, y si existe... No creo que sea algo que nos es entregado al nacer...
Es algo que nosotros fabricamos en nuestra vida, corta o larga, pero es el fruto de nuestra propia existencia...
Para mi tiene mas valor eso que un alma entregada y prestada que al final será reclamada...


También he pensado en, nuevamente, personas que vienen y van y mi necesidad por ellas,
 porque según dictan mis ideales y mi mente, no hay un ser humano en este mundo que pueda vivir en completa soledad aun cuando lo intente...
Muchas veces, realmente debo mi existencia a esas otras personas que están cerca para compartir el oxigeno que nos rodea...
Para oxidarnos lentamente mientras pasa el tiempo y hacer que ese proceso de oxidación sea algo más que biológico o físico o natural.... Sino que dentro de todo se vuelva algo místico...
Al parecer me estoy yendo por la tangente demasiado... Pero bueno es parte de mi supongo al igual que todo
Y como notaran vuelvo a decir lo mismo...
Quizá pienso demasiado en cosas que no debería siquiera de pensar...
Pero son cosas que están ahí... Ocupando su espacio de existencia en la residencia de mi materia gris...

A diferencia de la vez pasada, este no tiene tanto sentido quizá tampoco, pero bueno, que en esta vida lo tiene?
A veces también pienso que el tomarse las cosas demasiado en serio, la vida en si demasiado en serio, es parte de lo que se come nuestra esencia. Nuestra existencia, algunas cosas, como estos pensamientos sueltos,
Por más ilógico, irreal o bizarro que parezca, simplemente debe ser y dejarse fluir...
Quizá si lo piensas un instante, también estas dejando acumular muchas cosas y están haciendo pequeñas explosiones y enredando todo en tu cabeza...
  
Parecen muy locas algunas cosas que suelo decir o soltar, pero dentro de todo, yo tengo mis propias explicaciones para lo que sucede, y para lo que digo, aun cuando suena gracioso y usualmente lo utilizo para bromear o reírme un rato.
Supongo es, porque pase mucho tiempo sin reír realmente, lo cual es triste muchas veces que lo recuerdo,
Incluso aun ahora, a veces cuesta un tanto reír, y muchas mas, tengo tendencia, seguramente como muchos otros, a reír para olvidarme o simplemente hacer negación de cosas que duelen o pesan en mis hombros.
Tampoco digo que nunca sea feliz realmente, por supuesto lo soy, pero como bien sabemos, no somos maquinas de alegría o tristeza, no todo se trata siempre de extremos… todos tenemos nuestras… “etapas”
No creo ser la única en realidad... Porque no creo que allá alguien único en realidad...
El decir que todos somos únicos, es otra manera de decir que en realidad nadie lo es y solo formamos parte de esa gran masa llamada humanidad...
Pero supongo también que la humanidad tiene sus momentos de relax, justo como estos...
Me pregunto si en algún momento... Alguien pensara lo mismo que yo...
O mejor dicho si conoceré a dicha persona... Ya que no creo ser el único ser humano que piense así.

Alguien me dijo hace poco, que soy de las pocas personas que, aun después de largo tiempo de no ver a alguien, reacciono y les trato como si no hubiera pasado ni un segundo desde nuestra separación...
Y dentro de todo... Suelo y trato de ser así, sobre todo cuando aprecio a alguien, o era alguien importante para mi vida...sobre todo también si es alguien que marco una parte de mi vida.

Muchas veces espero cosas que no se llegaran, muchas veces deseo cosas que se que no se cumplirán,
Y aun así en cierto modo, sigo teniendo esperanza en ellas. Y a su vez me hacen darme cuenta de lo que realmente tengo, de lo que si esta ahí, y me hace amarlo y apreciarlo aun mas...
Pero supongo que por ahora, estas son solo algunas de las cosas que están en mi cabeza...
Las pequeñas cosas que se enganchan unas a otras intentando permanecer unidas aun cuando no allá lazos entre ellas...
Así como los temores que a veces embarcan en mi muelle mental...
El temor al fracaso sobre todo... El temor a no ser lo que esperaban, el temor a la soledad...
Porque oh si, aun yo, que soy completamente independiente, aun cuando soy yo misma sin importar las consecuencias y a que tiendo a ser algo extremista...
También tengo temor a no ser parte de un gran mundo allá fuera...
También tengo miedo a la soledad porque también la he vivido en carne propia y se como se siente morder ese frió hielo y sangrar... Y aun así seguir aferrada a el...
Espero que mas cosas se junten en mi cabeza... Que sean cosas que pasan y se queden el tiempo suficiente para pensar demasiado en ellas aun cuando no tengan sentido alguno... Porque supongo que esas cosas sin sentido alguno que me tomo tanto empeño en analizar, son lo que me llevara a donde quiero llegar algún día...

Dejare algo nuevo por esta vez... No suelo hacerlo
Pero dejare un scan directo de mi libreta con un poema algo raro que escribí recién para alguien.
Con mi firmota, original, con mi letrota fea, mi nombre y mis rayones de que no sabia que poner hahaha,,,,
Pero bueno...
Espero que las cosas que pasan por mi cabeza... También pasen algún momento por la tuya...

El poema se llama ... Deseos...

Espero les guste y le entiendan mas que nada .... Que eso será lo difícil... Descifrar mi letra...
Ya que estuvieron un segundo en mi cabeza... Porque no me dejan estar un segundo en la suya?
... Comenten por favor... Saludos a todos ...

(si no se ve del todo la imagen, den clic inverso y den en la opción "ver imagen" y saldrá a tamaño real)








Derian Amel Uchiha Lecter.

10.8.10

Porque Estupidamente Creí Que Lo Sabias.

Es de noche, el calor se encierra en las cuatro paredes de mi alcoba mientras siento un escalofrío recorrer mi espina dorsal, será más o menos el tercero del día.

Aproximadamente las dos o tres de la mañana…Me levanto de la silla y, por consiguiente, me alejo del computador pues siento como mis ojos comienzan a arder tras ya más de cinco horas con esa luz,
me estiro un poco intentando desentumir mis músculos aunque sin mucho éxito y me dirijo hacía la cocina del departamento que a estas horas esta totalmente oscuro; abro el frigorífico y con este se enciende una única luz que me deja ver cuan lleno de porquerías esta, tomo un jugo medianamente decente rogando al cielo porque aún este en buenas condiciones y bebo directamente del envase como de costumbre,
mala por cierto.

Dejo todo tal y como lo encontré para regresar a mi recamara y encerrarme; colocó el pulsor de la PC y marco algunas canciones al azar, mi cuerpo pide a gritos un descanso de este trabajo que debo entregar en cinco días, parece mucho pero prefiero acabar con esto lo antes posible, dios, aborrezco estos encargos. Dejo que mi cuerpo caiga sin cuidado sobre el colchón y poco a poco voy perdiendo conciencia con la música a todo volumen.

Escucho algo familiar pero no consigo identificar de qué se trata hasta que, por alguna razón, despierto por completo y presto atención a la melodía y a la letra desconcertándome, ¿acaso aún esta ahí después de tanto tiempo?; aparentemente sí y eso me descoloca.

Aún ahora me gusta, sí, a pesar de todo me parece una canción hermosa, lastima que me traiga recuerdos tan dolorosos; me acomodo correctamente y me dejo llevar por los recuerdos que reclaman mi mente aunque sea por cuatro minutos y es ahí donde encuentro tantas cosas que no se si me arrepiento.

Recuerdo a mi familia, cuando todos estábamos juntos y yo era feliz; que ridículo suena eso cuando se que a los siete años se rompió esa burbuja de cristal.

Después de aquello comenzaron los problemas y no pude escapar en un buen tiempo, mientras tanto me refugiaba en fantasías infantiles y compartía mi inocencia con los que en aquel entonces eran mis amigos; me doy pena, ¿amigos?, ¿se puede llamar así a aquellos niños con los que jugabas en el colegio y con los que soñabas ser grande?... No lo se, pero a veces extraño mucho aquella época mientras mis ojos comienzan a humedecerse.

Cuando cumplí 15 perdí para siempre mi esperanza, murió dejándome aunque yo igual sabía que no tenia mucho en mi vida; nos mudamos y entré en un mutismo casi mortífero, no tenía deseos de hablar sobre nada con nadie, solo deseaba estar sola pensando en mi resentimiento auto impuesto.

¿cuánto tiempo viví de esa manera?; hasta que un día apareciste tú con tu sonrisa confiada y tu mirada hipnótica, me causaba gracia como te jactabas de ser tú mismo y tus supuestas cualidades cuando para mí no eras más que un punto más en el mundo. Sin dar explicaciones te acercaste y comenzaste a hablar esperando que yo te respondiera y no, tan solo te mire profundamente con toda la intención de alejarte y, estoy segura lo ignoraste.

A la siguiente ocasión simplemente te ignore mas persististe, igual que a la vez siguiente y la que le siguió y todas las que podías o parecías encontrarme.
Y así fue como, sin darme cuenta o desearlo, me fui acostumbrando a tu presencia, a tu voz, al aroma que emanabas, a tus expresiones y gestos que de vez en vez me robaban pequeñas sonrisas ante tus locuras; te empecé a querer.

Encontraste la manera de leer mis pensamientos, si me sentía triste lo sabías, si estaba enferma igual, si me encontraba feliz eras el primero en darte cuenta; siempre eras tú quien podía hacer absolutamente todo.
Pasamos así dos años, mucho cada vez que lo pienso, cambiamos de instituto y tomamos nuestros respectivos caminos, pero tú me buscabas y yo era feliz por ello; me contabas lo que hacías, las personas que tratabas, las materias, tus profesores y, al año, acerca de tu primer trabajo.

A cada vez que nos veíamos yo notaba crecer algo en mi interior, algo tan grande que no sabía si podía o no con ello, algo que nacía con tu presencia y se alimentaba de tus sonrisas.
La madeja de mis sentimientos se iba enredando, mas era tanto mi deseo por estar a tu lado que no le daba importancia y lo dejaba siempre para después, hasta que una vez no pude más y, sin darte explicaciones, me eche a llorar como nunca antes lo había hecho. Saque todas las cosas que guardaba en esas delicadas lágrimas, cada una frágil y fría como el cristal incluso cuando me quemaban a su paso.

Me tomaste entre tus brazos en cuanto me aferraba a ti, como si solo tú fueras mi salvavidas en el mar de mis desgracias; me consolaste con tu sola presencia, con el tacto de tu mano viajando por mi cabeza y llegando a mi oído y a mi piel con pequeñas cargas de consuelo, con el sonido de tu respiración acompasada a tus latidos, con una esencia que me transmitías y que, finalmente, me dejo dormida y a ti expectante.

Desperté en tu casa, tus padres se encontraban de viaje como casi siempre y me habías llevado contigo llamando a mi madre y solicitando su autorización para que yo me quedara a dormir, el cual fue concedido. Solo me dirigí al sofá de la sala y me senté seguida por ti durante media hora…

“necesitamos hablar” dijiste, “necesito decirte algo” y yo, como cada vez, te mire solamente, “quiero que sepas… que te quiero”, solo hubo silencio cuando cerraste tu boca y te sofoco “no de la manera que piensas sino… ah, ¿por qué tiene que ser todo tan difícil?, ¿no te das cuenta de lo que me provocas?; por amor de dios, date cuenta como me tienes, prácticamente vivó para poder escucharte aunque sea una sola vez entre tu silencio, para tener algo de ti, aunque sea pequeño e insignificante, eso es lo que más deseo en todo el mundo”; tu mirada azulada se volvió acuosa y fue tu turno de llorar desesperadamente.

Me acerque con labios temblorosos y te bese, apenas un suave contacto casi de ensueño y tus orbes se abrieron cruzándose con las mías “te juro que he intentado olvidarte pero no puedo… te quiero demasiado”, me besaste de manera desesperada, aferrándote a una única esperanza; nos separamos apenas para recuperar el aliento y yo continuaba sin pronunciar palabra.

Observaste a detalle cada una de mis facciones con los nervios al borde de la locura tomándome una vez más buscando ese algo que faltaba en nuestro primer contacto; te respondí y aflojaste la fuerza hasta que la pasión creció y perdimos noción de nuestros límites.

Me abrazaste con tal delicadeza, como si temieras que al primer acto brusco me rompería en mil pedazos. Mirar tus ojos pedidos, me permitiste verte tal cual eras.
Una nueva mirada y borraste cualquier duda que pudiera haber tenido, te quise y te tuve como jamás creí llegar a hacerlo, estar así resultaba una delicia y mi mente prometía más. Viendo mi expresión supiste que estaba aterrada y me mostraste cada una de las expresiones llenas de de amor que conocías y juntos hayamos nuevas que eran únicamente nuestras, que nos pertenecían.

Me tomaste como no creí que fuera posible en ese abrazo que no quería que se terminara nunca y si en algún momento me sentí a salvo fue ese, cuando supe que lo que más deseaba era estar contigo, sin que nada existiera de por medio excepto este sentimiento que te profesaba desde antes de saberlo y que ahora me hacía la persona más feliz.
El miedo a perderte, el deseo de prolongar cada instante, el nudo en mi garganta por la tristeza de pensar que tal vez podría perderte, el amor, mi piel erizada, la vista fija tan solo en ti, la sensación de que ya no existe nada más, que éramos un mundo, un universo completo, el que fueras la mitad de ese mundo perfecto que yo vivía, los pensamientos nublados y, a la par, tan lucidos.

Entre los miles de besos repartidos durante tantos meses juntos me dijiste innumerables “te quiero”, eternos “te adoro” y maravillosos “te amo”; y yo aún en el reino del silencio. Terminamos tal y como había comenzado todo, frente a frente respirando tan nerviosamente como si tuviéramos miedo al rechazo, apenas tras un último beso que lo dijo todo, precisamente aquellas cosas que yo no podía.

Pasaron así casi 2 años en que estuvimos juntos y creó que solo dios sabe cuánto llegue a amarte hasta aquella tarde hace ya seis años en que me dijiste que no podías más amar a alguien que no te correspondía y juro que sentí como mis ilusiones se venían abajo peor que nunca, ¿podías dudar de mi amor?...

Fue el dolor de tu duda el que me hizo alejarme pues si por mí fuera estaríamos juntos ahora, yo aspirando esa atmósfera que solo tú creas a mi alrededor y que me hace saber que no necesito nada más que a ti.
Elegiste ese mismo día marcharte de mi lado y dejarme sola, después de tanto tiempo juntos me abandonaste y, estúpidamente, no supe detenerte; incluso fui a buscarte al aeropuerto, tome tu mano y te mire suplicante, pero ya no querías hablar más así con este idioma silencioso que nos unía, diste media vuelta y te vi partir.

Escucho esa canción que, tiempo atrás, disfrutábamos durante horas juntos, sin duda alguna la has dejado en medio de tu prisa o como una trampa maligna para que te extrañe todavía más, Más… de que calibre la estupidez que pienso, ¿cómo podría extrañarte más si ya el aire no llega a mis pulmones?, ¿cómo si ya no como ni bebo por solo pensar en ti?, ¿cómo si ahora soy esclava del silencio y no él solo una parte de mí?, ¡cómo quieres que te extrañe más si eres mi único anhelo!, ¡cómo si te miro en la gente y aún así no encuentro tus ojos azules!, ¡cómo si cada día sueño con que llames a la puerta y me sonrías como lo hacías tiempo atrás!, ¡cómo demonios quieres que te de más si me tienes toda completa: mi cuerpo, mi alma, mi mente, mis ilusiones, mi subconsciente!, ¡cómo si hasta en la última maldita célula de mi cuerpo llevo tatuado tu nombre!, ¡cómo si mi corazón se desgarra por tu ausencia!, ¡dime cómo para que lo haga!, ¡dime cómo para que sepas que no te olvido!, ¡dime como y te apuesto que ya lo he hecho porque eres el todo absoluto incluso de lo que no existe!... ¿cómo… si ya ni siquiera puedo llorar?
¿Aún dudas de mi amor?, yo dudo de mi misma, dudo un día no despertar y en medio de mi desesperación no tomar un cuchillo y cortarme las venas; se ha terminado, cuatro minutos de constante tormento y tu imagen todavía no desaparece.

Cierro mis parpados y solo me queda dormir, rogar a ese dios omnipotente que te haga ver como cada una de mis acciones es mi manera de decir “te amo” y, que algún día comprendas mi manera de actuar, de haberlo sabido te habría explicado hace mucho el por qué de mi mudez auto impuesta.

Por una promesa rota; porque un día tú me juraste estar a mi lado siempre y, al siguiente, te marchaste con un simple adiós dejándome con una promesa rota, igual que mi corazón. Me obligue entonces a no hablar nunca más para no poder mentirle a nadie y que no sufriera como yo y, eme aquí, sin la persona que amo, sola, como aquella vez, ahogándome en mi silencio y preguntándome quien es el egoísta e injusto aquí: ¿aquel que por sus temores no dijo aquello tan importante?, ¿o aquel que no supo ver en las acciones y detalles algo más importante que las palabras?...

Aun así no te culpo… se que fue difícil algunas veces pero como podías esperar que hiciera mas… como esperar que abriera este corazón que estuvo congelado tanto tiempo, aun temeroso de que todo se derrumbara como finalmente lo hizo…

Aun llorando, aun añorándote, aun deseando que mis palabras lleguen a ti, el sueño me vence entre lagrimas y sollozos, aun pensando en que aquella melodía debería de ser maldita en mi vida… que tu deberías de estar prohibido en mi mente… pero que se le va a hacer… ya no hay mas que seguir el camino que el destino me preparo lejos de ti…

Otra vez… porque otra vez… despierto después de dormir un par de horas… aun se nota la oscuridad en el cielo… y yo a pesar de todo sigo sin poder seguir descansando… aunque realmente no he descansado nada desde el día que te fuiste… extraño aun mis dedos entre tu cabello… pero es algo que al parecer ya no tiene remedio… y ahora de nuevo me veo sentada aquí escribiendo mis frustraciones entre letras…
No te lo he dicho antes por que supuse que lo sabías… Pero te amo.


Ame cada milímetro de ti, cada suave detalle de tus facciones de niño, cada uno de tus gestos… como esas incontables ocasiones que me da por llorar sin motivo alguno; ame también tus disgustos y más aún el fresco soplo de tu risa… adore cuando te rías ¿Te lo dije antes?...Creo que no, pero supongo que no lo sabes, por que siempre me detuve en silencio a contemplarte reír.

Ame tus ojos de ese azul especial…profundo, Casi mágico, aunque no recuerdo haber usado jamás esa palabra para describirlos… Supongo que no sabias lo mucho que me gustaban, aunque no respondiera nunca cuando me preguntabas que tanto te miraba…Imagino que tú no debiste notarlo en mi mirada.

Siempre he amado el oro de tu cabello y el tenue carmesí de tus labios con ese sabor tan dulce que desprenden, tampoco puedo negar lo mucho que adore el mohín infantil que deformaba adorablemente tus rasgos cuando te enfadabas y me reprochabas por no poner atención cuando estabas conmigo…Esas esos momentos que inventabas sólo para distraerme de este mundo que me abruma y atormenta con su cotidianidad, esas cosas tuyas que tanto ame… tanto que sin darme cuenta jamás comprendiste cuanto fue mi amor por ti, tan lejos quedo mi mente que jamás supe decir cuanto te necesitaba hasta el momento en que decidiste partir…

Ame tanto las tardes calladas que pasábamos juntos… Mirando el sol perecer y desangrarse sobre el manto celeste, esos atardeceres cuando te confiese sin palabras lo mucho que te amaba, lo mucho que aun te amo… Intuyo ahora que no lo notaste cuando mi mano acariciaba la tuya negligentemente, aún si mi voz no te decía nada…

Ame cada noche a tu lado y me confieso loca por poder idolatrar las finas líneas de tu cuerpo, desde hace tanto deseo reclamarte mío en cada caricia, en cada beso…En cada fragmento de segundo que me mires…E intuyo que no sabes aun que aunque no te lo dije…Te amo

Te amo más horas de las que me da el día para amarte, te amo con permiso y aún si no me lo permites, te amo… esta vida rutinaria, esta vida sin ti no me deja ver solo cada momento que estuve contigo y sin un aviso me hace ver de nuevo tu figura frente a mi puerta como aquel momento en que saliste de mi vida… aunque a veces pienso que mas que salir de ella, te clavaste aun mas en mi mente.

Se que lo no sabes, aunque se que siempre lo has sabido… aunque no haya ningún papel de por medio, ninguna declaración… Ni siquiera una palabra que confirme lo que hoy por fin me atrevo a confesarte… ¡Te amo! , aun si ya no estas aquí para escucharme decir esto, aun si mi corazón se hace pedazos por esta necesidad de ver tu rostro de nuevo y decirte que te necesito…

Incluso ahora, la palidez de tu rostro es tan hermosa que el recuerdo me obliga a amarte… ese tenue candor de azulado bajo tus ojos… a Amar el recuerdo de tu rostro dormido…

El trabajo que he tenido solo me da tiempo para poder seguir torturándome con tu recuerdo. Para eso y para seguir alimentándome pésimamente como lo he hecho desde el momento en que te fuiste… cada vez que intento pensar, por alguna razón se que aun estas buscando una forma de decirme que me amas, y yo me siento impotente ante esta necesidad que me mata por decirte una y mil veces que te quiero.

Desde que encontré esa canción tiendo a ponerla para inundarme en más recuerdos sobre ti… que es lo que puedo hacer si es lo único que me queda para aferrarme al recuerdo que tengo de ti y que siento extrañamente que perderé en cualquier instante… algo que no había pasado nunca. Aun si te añoraba, pero nunca te añore como lo hago ahora…

Así han pasado varios días y varias noches, sigo teniendo esa extraña sensación al pensar en ti y me he sentido mas sola de lo que he estado sintiendo desde que te fuiste, aun no se si es por que no quiero olvidarte, mi trabajo se ha vuelto un poco decadente, falta ese sentimiento y pasión que antes tenia, pero es que ya no puedo hacerlo, aun en mi intento por no querer mover nada de cómo estaba cuando te fuiste, o porque tengo miedo de volver a amar a alguien y no saber decirle que la quiero como paso contigo, aunque realmente creo que eso no tiene sentido, jamás podría amar a nadie mas…

Alguien a tocado a mi puerta, eso es extraño porque nadie viene a buscarme, y mi editor me ha dicho que vendrá dentro de unos días por mi ultimo trabajo… aun así me dirijo a abrir la puerta… no puedo creer lo que vi en ese momento… al ver el rostro de esa persona en mi corazón se albergó la esperanza de que habías regresado a mi, que mis palabras y mis deseos habían llegado ti… hacia tantos años que no lo veía y aun así lo reconocí al instante, tiene un gran parecido a ti… se puede decir que tu hermano es igual a ti cuando tenias su edad incluso su voz es igual, tanto que por un segundo creí que era mi imaginación verte aquí de vuelta, como muchas veces lo hice, como tantas veces en mi soledad te veía entrar por esa puerta…

Me tomo de la mano y me dijo casi en un susurro junto al oído – quiere verte, el no puede venir ahora, pero quiere verte mas que nunca…- escucharlo decir eso a hecho que a mi cuerpo regrese la vida y el alma que perdí en estos años, añadiendo que me arregle, no es bueno que después de tanto tiempo me veas así, una vez listo todo y con mi corazón en la mano, lo sigo para llegar a ti…

Un departamento bastante interesante… aunque recuerdo pocas cosas, se nota que es donde estas, tu aroma se esparce por todos lados y veo cada detalle que se distinguen de ti… aquel ventanal que da directo a la vista de la luna, se ve hermosa en este momento… escucho a tu hermano llamarme a aquella habitación en el fondo y acudo a su llamado…

Todo esta alumbrado con unas velas dando una luz tenue, entre todo aquello sigo percibiendo tu suave aroma y me acerco a la cama, no puedo creer lo que mis ojos ven… tu semblante dormido bajo el encanto de las hadas, casi no puedo creer estar frente a ti después de este tormento de años sin ti.

Me siento junto a ti y toco tu bello rostro, blanco como siempre, talvez un poco mas. Paso mis dedos entre tu largo cabello, Cierro mis ojos, realmente no quiero despertar… no quiero alejarte de mi nunca. Puedo escuchar la voz que me susurra – aun te amo…-

Rozo una de tus manos… tus tersas manos entrelazadas sobre tu pecho rígido, en el que descansa una rosa roja sin que lo sepas...

Te amo con tanta locura y desesperación que mi amor se convierte en odio...
Acaricio el dorso de mi mano en tu mejilla fría, solo atino a decirte una cosa – realmente no lo sabias??? De verdad no sabias que te ame, y te amo aun mas ahora.-
En este momento estoy realmente confusa, se que lo has dicho pero… vuelvo a escuchar ese susurro – lo ultimo que dijo fue para ti… aun te amo…-

¿Por qué no me respondes?
¿Por qué razón tus mejillas no se encienden como debieran al escuchar mis palabras?
¿Por qué no me miras?
Solo se que en este momento realmente… Te odio…

Te odio por que preferiste la frialdad de aquel sueño, por preferir seguir en esa cama blanco satín en que reside tu peso y que lo refugiará en el corazón de la tierra eternamente, a estos brazos que se mueren por devolverte tu calor…Te odio por irte de mi lado de golpe, y ahora que te veo de nuevo, por marcharte sin avisar…te odio porque ahora que regresas a mi me he haz llamado solamente para hacerme llorar una vez mas por ti, te odio por todas las inmerecidas ocasiones que aprovechabas para gritar sin motivo que me amabas… mientras ahora yo, en lo más profundo de mi alma ahogada en el silencio de tantos años te odio, te odio tanto…
…Por que te amo

No te lo he dicho antes por que estúpidamente supuse que lo sabías… Pero te amo, aun si ya no me escuchas, aun si ya no quieres abrir tus ojos y dirigir tu vista a mí, aun si te beso y solo puedo sentir la frialdad de tus labios.

Cuantos minutos han pasado desde que intento convencerme de que de verdad esta vez no queda esperanza de que vuelvas a mi, aunque ya no importa, creo que tengo que decirte tantas veces como pueda que te amo sin que tu lo sepas, aunque se que dentro de todo el tiempo junto y separados sabias que te quería, y a la vez no entiendo como es que en un inicio me leías como si fuese transparente y después simplemente te negaste a ver lo que pasaba…

Aun sigo sin entender nada, de pie bajo este roble que tanto te gustaba y donde adorabas descansar, y así lo harás. Ahora solo puedo ver cono te bajan a la oscuridad de la que ya no me dejaras regresarte, y que no podría aunque quisiera… esperando por saber si es que debo seguirte, o dejar que el tiempo corra y mantener la esperanza de que algún día volveré a estar a tu lado…. solo puedo repetirme que nunca negué nada, y que nunca dije nada solo porque estúpidamente creí que lo sabias.
Derian Amel Uchiha Lecter