Miro a la pluma caer del cielo, ondeando, moviéndose con gracia…era como si tratara de burlarse de ella.
Frunció el ceño, enojándose con la pluma, se dio la vuelta, recargando su espalda en el alfeizar de la ventana, su único contacto con el mundo.
Puso sus manos en la barra, doblando sus brazos, quedando casi recostada sobre el alfeizar, dejo caer su cabeza, dirigiendo sus ojos a aquel paisaje, ahora, de cabeza…
Que harían en el pueblo se pregunto, dirigió la mirada a una de las pocas chozas que se podían observar des de la torre del castillo.
-Princesa- Escucho a lo lejos, su mente, absorta en una historia creada por la ensoñación de su imaginación, bloqueaba la realidad; tal vez en esa casa Vivían niños, los veía, como si estuviera presente, una niña vestida con un hermoso vestido y un niño con un traje.
Seguía soñando despierta cuando sintió un jalón en su mano que la saco de su ensoñación.
-Princesa, llevo horas llamándole – su consejera, una lechuza bastante inteligente, le miro algo despectivo- Dios mío, princesa, como piensa ir al reino vecino con esos harapos- Hizo una mueca y se puso a hurgar en su ropero.
Iba a decir algo, pero, con su consejera, era imposible, miro su vestido a ella le parecía que era hermoso, pero, quizá su consejera tenia razón.
Tome…-recibió el vestido que le era tendido. Lo miro…lo primero que resaltaba eran unas plumas, miro por inercia hacia la ventana – libre- dijo inaudiblemente, la tela era muy fina, como todo lo que tenia en el ropero…la acaricio, perdiéndose en aquel placer que le daba al tacto, ronroneando levemente…sonrió, miro el color…verde, hizo un puchero, le gustaba mas el rojo…el color delas rosas en los jardines de su palacio.
Vístase- El estruendo que hizo la puerta al cerrarse la saco de sus pensamientos, bajo las orejas… y con desgano empezó a vestirse…moviendo su colita esponjada de un lado a otro, mientras maullaba una melodía que, aunque no recordaba su procedencia, la recordaba con añoranza; termino de arreglarse con el ultimo detalle, su corona, colocándole entre sus dos orejas.
Bajo, siendo esperada ya por su consejera y cochero, un lirón marrón bastante enojón, subió a la carrosa, la cual tenía las ventanas cerradas...para que nadie la viera.
De nuevo se perdía en su imaginación, de seguro, afuera era un lugar hermoso, el pasto, las casas, el cielo…los niños, un golpe la saco de su mundo.
-Cuidado quiere matar a la princesa!!- Exclamo su consejera, mientras salía a ver que había pasado...
Al parecer, en un hueco, la rueda se había atorado y se había roto, ahora tendrían que esperar un poco a que llegara un nuevo carro...
Bajo, tenia curiosidad, su consejera se puso histérica, cubriéndola con su capa…le ordeno que regresara al carro y que se quedara hasta que llegara el otro.
No hizo caso, quería conocer el mundo, ver lo hermoso que era, así que, haciendo uso de su habilidad felina, se escabullo por las calles…cuando se sintió lo suficientemente lejos, miro a su alrededor…
La realidad golpeo a la joven princesa. En ese lugar no había ni verdes praderas, ni flores hermosas, ni hermosas casas … era un ambiente desolado, las casas –si se podían llamar así- se estaban cayendo, sucias, algunas con reparaciones de cartón…otras con tela en lugar de vidrio; en una esquina se podría ver a una madre pidiendo comida para sus hijos, los cuales, estaban con ella…
Camino, esperanzada en que solo fuera una pequeña excepción, pero, era inútil, en todos los lugares se veía la misma hambre y desesperación… Se acerco a una fuente, no le importaba que estuviera sucia, se sentó, en posición fetal, escondiendo el rostro…no quería verlo, como pudo ser tan ciega para que en su propio reino pasara eso?...
-Disculpe, se encuentra bien?- Dijo una pequeña osita con un conejo de peluche en una de sus manitas, estaba sucia, la reconocía era la que estaba con su madre…pidiendo dinero, al verla…su tristeza aumento.
-No- murmuro, cerró los ojos con pesadez, no quería ver más de lo que ya sabia…por que, como era posible que se permitiera eso?...
-Esta triste?- ella asintió en silencio, sintiendo que las lagrimas amenazaban con caer
-ya veo, ya sé, mire este es mi conejo…Akitopia- la princesa la miro con curiosidad…el nombre le recordaba una palabra…
- el – dijo la niña mientras se lo ponía en sus manos.- le acompañara en la noche, siempre duermo con el…pero, yo tengo a mi hermano…usted lo necesita mas –la pequeña sonrió- es un conejo especial –le giño el ojo con complicidad-
La princesa vio en la niña una sonrisa muy sincera, más que cualquiera que veía en su reino, aun con todo el dinero, la pequeña se fue, dejándola el conejo…alzo la mirada…
-Mama…mama- miro como los dos ositos daban vueltas alrededor de su madre, contentos…
-Hijos, hoy no tendremos para comer mucho- la madre se puso algo triste-pero, saben que los amo… y siempre estaré con ustedes-…Los pequeños sonrieron y se abrazaron de su madre…
-Amor…- murmuro la princesa mientras miraba al conejo…”te casaras con el y lo amaras” recordó…eso era?...amar?...estar obligada a pasar toda la vida con alguien que no quería?...amar... que era amar?... una lagrima cayo sobre el peluche, tal ves de frustración, tal vez de tristeza, solo…necesitaba soltarla.
Escondió a Akitopia en sus ropas, y regreso a donde su consejera…
Al parecer habían arreglado una cita al día siguiente con el príncipe, por lo que regresarían al castillo, nadie había notado su ausencia…
Subió las escaleras a su cuarto, aquellas cuatro paredes que la tenían alejada del mundo real… dejo el conejo en la ventana…y se tiro a la cama, estaba harta y casada, poco a poco... se fue quedando dormida.
sintió algo tocándole la mejilla…-Ship!!!- la toco con mas insistencia, se movió, aun adormecida y miro a donde estaba…abrió la boca lo mas que pudo, un conejo blanco con alas?...en su cuarto?...sacudió la cabeza, estaba dormirá…
-Ship - “No soy una alucinación si es lo que piensas” –la miro ofendido-…un segundo, le entendía al conejo?...El conejito llevo una de sus patas a los labios de la princesa, para que no hablara, supuso.
- “Mi nombre es Akitopia” –mientras le miraba con una sonrisa - “soy un conejo, mágico” –se dio la vuelta para mostrarle las pequeñas alitas que salían de su espalda- “ven”- señalo a la ventana, la princesa fue, esa criaturita le daba un sopor agradable.- “vengo de la luna”-…
La gatita miro a la luna, era verdad, la luna siempre estaba mirándola desde la ventana…era como su amiga, la única que le escuchaba sin juzgarle.
- “desde hoy siempre estaré a tu lado”-el conejito le sonrió- “solo tu me veras y me entenderás”- el conejo beso su frente, y una cálida sensación invadió a la princesa, sin saber por que, sonrió…
Y así, después de esa noche, era común que la princesa estuviera todo el día con un conejo de peluche y por las noches se acostara temprano, en cuanto salía la luna…Sonreía mas y ahora reía…
Un día, en uno de sus tantos encuentros, se le ocurrió hacerle una pregunta…
-Tu, sabes que es el amor?- miro, con una clara expresión de duda, al conejo que volaba cerca de su hombro.
El conejito solo sonrió y beso su mejilla, la princesa se sintió feliz, nunca había sentido algo igual… se llevo una mano a la mejilla y sonrió levemente
-“Eso que sentiste es amor…”- el conejito se agito divertido al ver la cara que tenia…-“no te preocupes, yo te haré saber lo que es”-al ver la cara de desconfianza agrego- “Te lo prometo y los conejos de la luna, nunca rompen una promesa”...
Como esta proximo a entrar el año nuevo chino, que es por cierto el año del conejo, me parecio adecuado incluir esta pequeña historia en el blog.
Realmente no tiene un final pero supongo que algunas cosas son mejor simplemente dejarlas a la imaginacion.
Derian Amel Uchiha Lecter... "Lady Dark"



